La comunicación con tu hijo es lo más importante. Da igual que tenga 3 meses o 19 años. Da igual que tenga necesidades educativas especiales o no. Si hay comunicación, casi todo está resuelto.
El problema es que, aunque vivimos hablando, no sabemos comunicarnos de verdad.
hay una verdad que a veces olvidamos: no tienes ni idea de cómo va a ser tu hijo. No sabes qué carácter tendrá, qué le motivará ni cómo reaccionará frente a los retos de la vida.